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Lettiare

Si pudiese elegir qué hacer por el resto de mi vida para poder vivir escogería cualquier trabajo que me permitiese leer todo el día. Leer es lo que hago cuando me sobra tiempo y cuando no tengo mucho,  leo cuando estoy calmado y cuando me siento mal, leo para aprender, para divertirme y para entretenerme. Pero leer es más que pasar los ojos por las páginas, leer es una conversación con alguien ausente. Los libros hablan, cada historia, cada hoja, cada página, cada línea dice algo.

¿De qué sirve leer si se pasan las páginas como si fueran hojas en blanco? Algunos dicen que en la lectura se descubre el alma del autor, otros que aquello que reconocemos en el libro como característica del autor no es mas que un reflejo de nosotros mismos. ¡Pero son las dos cosas al mismo tiempo! Conversamos con el libro, el nos va contando y nosotros vamos imaginando y recordando. Leer es la única conversación de un sólo interlocutor y sí, sigue siendo una conversación. Porque mientras leemos hay una negociación interna entre lo que somos y lo que nos dice lan letras. Y con esas negociaciones nos vamos transformando y dejamos de ser los mismos, aunque creamos que no. No fuí el mismo luego de leer mi primer libro de cuentos, mi primera novela, después de leer "El principito", o de leer un libro de poemas. No soy el mismo y nunca lo seré, al igual que ustedes no son los mismos. La lectura nos cambia, esas conversaciones internas son una forma de evolución. Escribiendo acá sólo quiero compartir un resumen de mis largas conversaciones con personas ausentes, de mis negociaciones internas y que otros se animen a conversar.

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